miércoles, 28 de abril de 2010

Amor Off


Una tarde de abril. Bajo las nubes grises está Soledad, sentada en un banquito de la plaza, aguardando a Emlio.
De un momento a otro las gotas empiezan a caer lentamente sobre su cara. Esta allí inmóvil, paralizada como si nadie se diera cuenta de su presencia, invisible a los ojos del mundo, mientras un pensamiento recorre su mente como un ECO: “no le importa nadie, me perdió y no hizo nada para recuperarme”. Esa voz interna que nunca quiso. Es hora de hacer algo, piensa decidida, se levanta y cruza la plaza mientras repite en voz baja: ¡BASTA! por que todo tiene un límite.
Jamás Soledad habría pensado siquiera en tomar esta decisión, por temor a no soportar lo que esto significaba, conocer el verdadero sentido de su nombre.
Soledad sabe que cuando él llegue a la plaza ella ya no va a estar; de todos modos se considera culpable de todo por permitir y aceptar esa situación.
Emlio maneja apresuradamente mientras las gotas cada vez golpean más fuerte el parabrisas, tratando de llegar a tiempo pero cree que no lo va a logar, de todos modos piensa detalladamente en cada palabra que va a decirle.
El también la considera culpable aunque no debería ser así. No se da cuenta de quien es o sí, pero no se acepta. En el fondo él sabe que está tan solo que duele y se obliga a no pensar en Soledad; por que el orgullo y la inseguridad no se lo permitiría jamás, por que no tolera las dudas, prefiere la seguridad, por que no es lo “normal”, dentro de su calculadora-mente no hay lugar para perder la cabeza un poco mas de la cuenta.
De repente, fuera de los planes de ambos, se encuentran antes de que Soledad cruce la esquina. Sorprendidos, intentan perder la vista en un punto lejano, para no tener que enfrentarse a esa realidad que tanto les duele, pero no pueden evitarlo, entonces… una mirada los une.
En ese momento él pide disculpas, ella responde: ¿por romper mis esquemas?, y él, sin escucharla, contesta – por llegar tarde, subí al auto y hablemos. Sabes que no quise lastimar a nadie.
Soledad se detiene un momento. Una gota de lluvia se desliza por su frente. Y piensa. En su mente imagina una balanza donde coloca todo lo que paso y sabiendo que no puede seguir en un tiempo indeterminado por que verdaderamente la esta pasando muy mal, toma una decisión. Necesita borrar los puntos suspensivos de su historia, y colocar de una buena vez y por todas un punto final. Feliz o no. Final al fin.
Dicen que las cicatrices nos demuestran que el pasado fue real, habrá que curar la herida y dejar una cicatriz profunda, bien marcada, por que la protagonista de esta historia no quiere volver a pasar por lo mismo una y otra vez, necesita algo que le recuerde que se tropieza una sola vez con la piedra, que esta harta de repetir historias como si la vida fuera un gran Déjà vu, que tiene que hacer borrón y cuenta nueva de una vez, que tiene que aprender a ver mejor, abrir bien los ojos y dejar de idealizar a las personas,… por que el golpe a la realidad duele mucho mas cuando es por segunda vez.
Finalmente, sin subir al auto le dice: -vos no quisiste lastimar a nadie, pero nadie igual terminó lastimada. Nos vemos, tal vez en otra vida.
La parte mas difícil fue dejarlo ir.
La gota de lluvia resbala suavemente por su mejilla.

jueves, 18 de marzo de 2010

Bienvenida al club de los otra vez solitos

E:No me hagas hablar por que estoy enojada y te voy a decir barbaridades
F:Yo lo hice por que te quiero
E:Bueno, a mi No me gusta tu manera de querer, me resulta posesiva
F:Yo posesivo?
E:Si vos posesivo, necesito AIRE, no tenemos nada en común. Ni siquiera me divierten tus comentarios
F:Yo no me quiero divertir con vos. Yo quiero estar con vos
E:Bueno, y yo quiero estar sola!
F:....No… no! Yo te quiero
E:Vos me queres para vos...
F:Y vos no te queres para nadie…

"Respirar...mas que siempre respirar... suspender el cascaron, sacarse de encima la costumbre de sangrar por la vieja espina"

martes, 16 de marzo de 2010

Numeros Rojos en la Cuenta del Olvido...

No te importa nadie… me perdiste y no hiciste nada para recuperarme” pensamiento recurrente que suena constantemente como un eco adentro suyo…

BASTA!
por que todo tiene un limite, vive dia a dia soportando que le digan sus defectos, por favor! Ella Sabe bien quien es,lo sabe muuy bien, lo tiene clarito. Ella es una pendeja malhumorada, caprichosa, credula y hasta boluda, que tiene un carácter de mierda y no soporta no tener la razon y lo sabe, ella es una Compradora compulsiva ridícula y perdedora que no sabe bien para donde va su vida, ella es todo eso lo tiene bien claro por que se MIRA al espejo TODOS LOS DIAS, NO OCULTA sus MISERIAS, no siente vergüenza de ser como es.
El no puede creerla culpable de todo…por favor por que no se mira un poquitito, Él no se da cuenta de quien es o si, pero no lo acepta… creo que en el fondo sabe, sabe que estas tan solo que duele… reprochando todo a la vida, que siempre le devuelve lo que brinda, si no podes brindar nada bueno tampoco deberías de exigirlo, y lo peor de todo es tener frente a tus ojos algo (real) realmente bueno y estar tan ciego de no poder identificarlo…y sé que el se obliga a no pensar en ella por que el orgullo y la inseguridad no se lo permitiría jamás,por que el no tolera las dudas, prefiere la seguridad, por que no es lo “normal” , por que dentro de su calculadora mente no hay lugar para perder la cabeza un poco mas de la cuenta, por que esta tan acostumbrado a bajar los brazos cuando fracasa, por que cree fielmente en que todos somos como su pequeña caja de zapatos que tiene por mente puede categorizarnos...

DISCULPÁ por romper tus esquemas.

Y ella no puede seguir estando en un tiempo que es indeterminado, por que la esta pasando muy mal de verdad … habrá que borrar los puntos suspensivos que escribí para esta historia y colocar de una buena vez por todas un único punto final.
Feliz o no, final al fin.
Dicen que las cicatrices nos demuestran que el pasado fue real, Abra que juntar estos pedazos nuevamente rotos y encontrar el pegamento que lo recomponga… y que quede bien marcado, por que la protagonista de esta historia no quiere volver a pasar por lo mismo una y otra vez, necesita una cicatriz profunda que le recuerde que se tropieza una sola vez con la piedra, que esta harta de repetir historias como si la vida fuera un gran Déjà vu, que tiene que hacer borrón y cuenta nueva de una vez, que tiene que aprender a ver mejor, abrir bien los ojos y dejar de idealizar a la gente por que el golpe a la realidad duele mucho mas, cuando es por segunda vez.
“Por que todos los finales son el mismo repetido…y hubo tanto ruido, que al final llego el final”

jueves, 11 de marzo de 2010

GATITA FLORA TU HERMANA!!!!

Hoy mientras iba camino a comprar tinta para mi impresora, sintiéndome tan triste, tan patética, tan diminuta y tan tonta como últimamente me siento; con el peor humor que un hermoso cuerpito pueda tolerar, apurada, acalorada, frustrada que mas da! Un señor mayor (mayor que yo al menos) cuarentón me atrevería a decir, se queda mirándome fijo, sin disimular y luego empieza a seguirme, gritando a los cuatro vientos
Hola bebe
Hola rubia
Hola hermosa
Hola linda
Hola mi vida
Hola diosa
Hola…
Hola… (Seguido de cuanto piropo absurdo se les pueda ocurrir)
Hasta que después de media cuadra de no obtener reacción alguna de mi persona, molesto, grita:
HOLA GATA FLORA!!!

En ese momento pensé:
¿Que magia irradiaremos para provocar piropos de semejante altura? ¿Que pensaran ellos al pronunciar tan delicadas palabras?
¿Cuál es su expectativa? ¿ Que reacción esperan de nosotras? ¿Se imaginan que vamos a ponernos a hablar con ellos sensualmente y al ver que somos almas gemelas de distintas generaciones nos vamos a enamorar? ¿Qué los vamos a acompañar al “hotel del amor” y vamos a tener sexo salvaje desenfrenadamente? ¿De verdad creen que alguien de veintipico de años podría sentirse verdaderamente atraida por un cincuentón aburrido y baboso que te pretende levantar en la calle? ¿son dementes? ¿Y por qué luego de tantos años lo siguen haciendo? Alguna hija de mil les da bola .

Trate de contener la risa por unos 10 segundos hasta alejarme del personaje


Aun así el desgraciado, me robo una sonrisa…